Todo lo que Necesitas Saber Sobre la Dieta de la Luna
by admin on 11/19/2011Si estás buscando bajar de peso de una manera rápida y efectiva, seguramente ya hayas probado muchas dietas. En caso de que aún no la conozcas, aquí te contaremos todo acerca de uno de los planes más conocidos: la famosa dieta de la luna.
Leyendo este artículo aprenderás en qué consiste, cuáles alimentos están permitidos y cuáles restringidos en cada momento del mes, cuáles son sus ventajas y desventajas, así como qué puedes esperar de este régimen de acuerdo con quienes lo han llevado a cabo.
Al terminar de leer, estarás en condiciones de decidir si la dieta de la luna resulta apropiada para tu estilo de vida o si, por el contrario, te conviene optar por otro tipo de plan para perder peso.
¿En qué consiste la dieta de la luna?
La dieta de la luna es un sistema revolucionario para bajar de peso, que consiste, básicamente, en aprovechar la influencia benéfica que tiene el ciclo lunar sobre el organismo. En efecto, los seguidores de este plan afirman que la luna, así como influencia las mareas, también afecta los líquidos de nuestro organismo. Por eso, ciertos días de cada ciclo son ideales para realizar una desintoxicación del cuerpo y así bajar de peso.
La dieta de la luna implica, principalmente, dos días de ayuno al mes, que coinciden con el día exacto en que se produce la luna llena y la luna nueva. Se ayuna, en cada caso, durante 26 horas, y durante estos ayunos solamente se pueden consumir líquidos, tales como caldos dietéticos, té o café en pequeñas cantidades, jugos de fruta sin azúcar ni pulpa, y sobre todo, mucha agua. No se puede beber alcohol, ni leche, ni refrescos (ni siquiera dietéticos). En total, hay que ingerir entre tres y cuatro litros de líquido.
Por otro lado, los días de cuarto menguante y de cuarto creciente, cuando la influencia de la luna no es tan determinante, se recomienda realizar un medio ayuno, ideal para mantener el peso, que consiste en mantener la dieta de líquidos pero agregando algunos alimentos para complementarlos, como frutas (naranja, manzana, kivi, durazno), verduras (zanahoria, berro, tomate, apio, calabaza), gelatina dietética o yogurt desnatado. Eso sí, no se deben mezclar los grupos de alimentos, sino escoger sólo uno para comer durante esas 26 horas –es decir, sólo líquido y frutas, o bien sólo líquido y yogur, etc.
Durante el resto del mes, no debes realizar más ayunos, sino comer con moderación y de manera equilibrada.
¿Por qué es tan importante beber grandes cantidades de líquido?
Sigas la dieta que sigas, estar hidratado es fundamental para la salud. Pero además, el agua cumple muchas funciones que te ayudan a perder peso. Por ejemplo, sirve para metabolizar mejor las grasas, para eliminar las toxinas del organismo y ayuda a prevenir problemas gastrointestinales, funcionando como un laxante natural. Los días de ayuno, el hecho de beber agua implica realizarle una “limpieza” completa a nuestro organismo.
No se recomienda beber agua del grifo, ya que muchas veces contiene sustancias tóxicas que no nos ayudan a limpiar el organismo sino todo lo contrario. Lo mejor es beber agua mineral. En cuanto a los jugos de frutas, es importante que el que se beba sea de determinadas frutas como manzanas, kivis, duraznos, etc., alternativas no demasiado dulces, y que no se ingiera la fruta entera sino licuada. Por supuesto, no puedes agregarle azúcar.
Los pros y los contra
Las ventajas de esta dieta son, en primer lugar, su brevedad. No es fácil ayunar, pero en cualquier caso se trata de un día cada dos semanas. Además, es una dieta económica, ya que no requiere que compremos alimentos especiales ni suplementos, ya que se beben líquidos que seguramente ya tienes en la despensa.
La dieta de la luna no tiene contraindicaciones, siempre y cuando no se abuse del ayuno y se respete la frecuencia indicada. Quienes han realizado esta dieta sostienen que el ayuno no solamente ayuda a bajar de peso rápidamente, sino que también sirve para brindarle a nuestro sistema digestivo un descanso reparador. Al principio se percibe un notable incremento en la cantidad de orina, pero luego se equilibra.
Como ocurre con cualquier dieta, también la dieta de la luna tiene sus detractores. Hay quien sostiene que no hay veracidad científica en la teoría de que la luna influye a la hora de bajar de peso. Asimismo, como en este régimen se ayuna, no todo el mundo está en condiciones de realizarlo (por ejemplo, no se recomienda que los diabéticos realicen esta dieta). En todo caso, cuando surgen las dudas nunca está de más consultar al médico.
Otra posible desventaja de la dieta de la luna es que exige ser sumamente estricto con los horarios para el ayuno, ya que hay que respetar la hora de la salida y la puesta de la luna, horario que varía de mes a mes. En Internet hay muchísimos sitios que ofrecen calendarios para quienes están realizando este plan.
¿Qué se puede conseguir?
Durante los días de ayuno se pueden perder entre dos y tres kilos de peso (en especial por la eliminación de líquido). En cambio, el medio ayuno que se realiza durante el cuarto menguante y el cuarto creciente sirve para mantener el nuevo peso y no volver a subir lo que ya se perdió. Es recomendable tener una balanza en casa, y pesarse justo antes de realizar el ayuno y justo después, para así comprobar cuál ha sido la pérdida efectiva de peso.
Ventajas adicionales de la dieta de la luna es que ayuda a limpiar la piel, destacando su luminosidad natural, y que ayuda a eliminar el indeseable acné. Incluso se afirma que la dieta de la luna fortalece el sistema inmunológico.
La dieta de la luna es rechazada por algunos debido a la rigidez con la que hay que seguir sus horarios, pero a la vez, alabada por quienes han conseguido perder peso sin demasiado esfuerzo. Conociéndola como ahora la conoces, tú estarás en condiciones de decidir si es el plan indicado para ti.